viernes, 11 de abril de 2014

Un amigo de la infancia

Yo tenía 7 años, había llegado a Limatambo  un par de semanas antes. Él fue de los primero en hablarme, él tenía 9 años y desde ahí comenzó nuestra amistad. La gente recién empezaba  a mudarse a ese lugar pues eran departamentos nuevos en aquel entonces. En pocos meses ya éramos decenas de niños y niñas en nuestra cuadra.  

Los años pasaron y llegamos a la adolescencia, el grupo de  chicos comenzábamos a hablar de chicas de manera muy frecuente, siempre que le preguntábamos a él cuál de ellas le gustaba sólo decía que ninguna, pero fuera del “cochineo” casi habitual a esa edad todo transcurría como siempre. En una ocasión, recuerdo bien que ya ambos en secundaria, estábamos conversando en su casa y me dijo algo que me llamó la atención: A él le gustaban los hombres. Dada la formación que nos da esta sociedad, incluidos muchos colegios y a veces hasta nuestra propia familia, en ese momento me pareció algo muy raro pero nunca se lo comenté a nadie. Poco a poco los chicos de la cuadra se fueron enterando o quizá alguno lo fue notando pero nunca nadie lo trato mal por eso y en una sola ocasión tuvo alguna pelea con uno por ese tema y recuerdo bien que los que estaban ahí presentes actuaron en su defensa.  

Ya éramos jóvenes y los fines de semana andábamos en grupo por las noches conversando y tomando algo en la cuadra, él nos contaba que en muchos otros lugares se sentía discriminado pero, y a pesar de las malas bromas que a veces hacíamos, con nosotros no sentía que le pasaba eso. Eso sí, recuerdo que me  marcó mucho que lo que más le dolía era que al divorciarse su madre y su padre notaba que su padre lo trataba mal al haberse enterado que era homosexual pues mi querido amigo por quedarse en el barrio se quedó con su padre. Era ya el año 1999 y un día sábado salió a una fiesta fuera de Lima con algunos de los chicos de la cuadra, regresaron al día siguiente y en un acto que yo creo usó su padre de pretexto,  lo botó, lo echó, lo dejó en la calle sin nada por el hecho de haber llegado una noche después. Desde aquel entonces eso solo lo vi un par de veces más en dos visitas que hizo al barrio. Nos contó que pensaba irse del país y empezar una nueva vida. Su padre se fue de la cuadra y por suerte no lo volvimos a ver. A su madre la veíamos esporádicamente cuando llegaba a visitar a alguna de sus amigas. En las ocasiones que hable con ella durante esos años me conto que su hijo había estado en Paraguay y Brasil y finalmente se había ido a Bélgica a vivir.

Años después, el 2009, en un evento en el local del partido en el que milito, el Partido Socialista, una persona me llama, volteo y no lo reconozco, él sonrió y no paraba de mirarme, estaba  con el cabello largo, con lentes, muy delgado para lo que yo recordaba. Era mi gran amigo, solo atinamos a abrazarnos y decir que habían  pasado muchos años sin vernos, nos sentamos y conversamos un buen rato, me conto todo lo que había vivido en Europa,  con unos primeros años en donde sufrió discriminación por ser peruano y como para sobrevivir tuvo que hacer de todo, pero que hacía unos meses antes había regresado y que estaba dedicado a capacitar a gente de la comunidad LGTBI en temas de prevención sexual y otros similares. Intercambiamos teléfonos, nos vimos alguna vez más y hablamos varias otras.

Repentinamente un día me llamó, me dijo que quería hablar conmigo urgente, que quería verme por algo importante, quedamos en vernos un par de días después. Nunca más lo vi, al día siguiente una amiga en comun me llamó para decirme que había muerto, que tenía algunos días ya en una clínica pero que no quería que nadie se enterase. Entendí que me había dicho para vernos para poder despedirse de su amigo de la infancia. Aun me da pena que la muerte no nos dio ese pequeño momento de despedida.

Ese fue mi amigo, mi amigo Pedro, o “Pietro” como le decían en la comunidad LGTBI. Yo mañana marcho por ti amigo, marcho por todas las personas lesbianas, gais, trans, bisexuales, etc., marcho porque tenemos todas y todos los mismos derechos, marcho para luchar y buscar que  ya no haya ningún tipo de discriminación en este nuestro país. A tu memoria querido amigo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Javier, Accomarca y la lucha por la justicia


Foto de Tania Rosas: Javier con familiares de victimas de Accomarca. 03 de abril del 2011
 
Domingo 03 de abril del año 2011. Carretera central, cerca de las 4 de la tarde. Llegamos a un local comunal, estábamos en plena campaña electoral y a una semana de las elecciones todo minuto era oro. La invitación nos había llegado unos días antes y por supuesto que Javier fue el primero en pedir que la pongamos en la agenda de la campaña. El recibimiento fue muy lindo, mucho cariño, alegría y palabras gratas para Javier.  El evento comenzo y en el rol de oradores no hubo una o uno solo que no dejara de agradecerle por todo lo que investigo, por todo lo que ayudo y por su inquebrantable lucha en busca de justicia para ellos y ellas.  Así las y los familiares de las víctimas de Accomarca no solo mostraban su apoyo en esta nueva campaña sino que agradecían por todo lo que había hecho. Javier tenía años luchando por las víctimas del conflicto armado interno que vivió el Perú y fue parte de la comisión investigadora de ese caso.

Accomarca es un distrito de Ayacucho en donde hay una quebrada de nombre Lloqllapampa, lugar en donde se levantaba un pequeño poblado  que fue prácticamente borrado del mapa el 14 de agosto de 1985. Hasta ahí llego la patrulla “Lince 7” al mando del entonces sub teniente Telmo Hurtado en busca de terroristas de sendero luminoso, armas o propaganda de dichos subversivos. No hallaron nada.  Luego de la búsqueda reunieron a la población de la zona pero separaron a los hombres de las mujeres. Las mujeres fueron violadas sexualmente por toda la patrulla. Después metieron a la gente en dos chozas y Hurtado ordeno disparar con sus armas y tirar sus granadas a los soldados teniendo como blanco ambas chozas. Para evitar testigos la patrulla volvió a registrar todo el poblado encontrando algunos ancianos y tres niñas escondidos. Se les ejecuto en el acto. Más de 60 personas muertas, incluyendo 26 menores de edad, fue el resultado de la masacre.  Increíblemente algunas personas pudieron huir después de ver lo que paso. Estas personas desaparecieron o fueron asesinadas a lo largo de las siguientes semanas.

Javier Diez Canseco integro la comisión investigadora del senado acerca de lo ocurrido en Accomarca. Cuando interrogaron a Hurtado este dijo que el reglamento y la lucha por la democracia le permitían cometer actos como el ocurrido. Hurtado fue solo sancionado con diez días de arresto de rigor. En 1992 fue juzgado por el fuero militar y sentenciado a seis años por "abuso de autoridad", desechándose los cargos de homicidio calificado.  Es que para ese fuero el campesinado no era humano o era terrorista  y por lo tanto no podía ser asesinado. Ninguno de sus superiores fue condenado.  En 1995, y gracias a la ley de amnistía que dio la dictadura, Hurtado salió libre y se reincorporó al ejército donde siguió ascendiendo de rango. Con la caída de la dictadura y la nueva investigación abierta sobre el caso por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) Hurtado huye del país con rumbo a Colombia para después pasar a los EEUU de donde fue extraditado en julio del 2011.

En una de las audiencias del juicio, y ya con Hurtado presente, este admitió el asesinato de 31 de los campesinos y que le fue dada la orden de mentir para encubrir la masacre y a los superiores que tenían conocimiento de ella.  El juicio continua aun y hoy ha sido citado como testigo el señor Alan García dado que fue durante su gobierno cuando se cometió la masacre y él era el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Javier ya no está presente físicamente para ver el día que la justicia llegue, pero aún está en el recuerdo de todas y todos los que lo vimos luchar por este y otros muchos casos y que sabemos que cuándo los culpables reciban la sentencia que se merecen, recordaremos a Javier y sabremos que fue uno de los que ayudo a lograr la tan ansiada justicia.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Hecha la ley, hecha la trampa, y mil formas de aumentarte el sueldo


El día sábado 08 de febrero nos dimos con la sorpresa de que fue publicado en el diario oficial “El Peruano” el Decreto Supremo 023-2014-EF. ¿Qué era lo sorpréndete de dicho decreto? Pues este decreto  sube el sueldo de diversos funcionarios(as) públicos; Ministros(as), viceministros(as), secretarios(as) generales de ministerios, etc.  Para el caso de los ministros, estos pasaran a ganar casi el doble del sueldo actual pues llegaran a los treinta mil nuevo soles (S/. 30,000.00). Este decreto, y según consta en el, fue aprobado por el Consejo de Ministros.

Aparentemente dicho decreto incumplía las normas vigentes pues iba en contra de, por ejemplo,  la Ley 28212. Mediante dicha ley ser crea la Unidad Remunerativa del Sector Público (URSP) como medida básica para el pago de funcionarios(as) y autoridades del Estado.  La misma ley en su artículo 4, inciso 1-a dice que “El Presidente de la Republica tiene la más alta remuneración en el Servicio de la Nación”.  Ese mismo inciso dice que la remuneración percibida por el presidente no puede ser mayor a 10 URSP. ¿De cuánto es la URSP para el año 2014? Según el Decreto Supremo 092-2013-PCM, aprobado el 20 de agosto del 2013, para el presente año la URSP es de dos mil seiscientos nuevo soles (S/. 2,600.00).  Tomando en cuenta esto el presidente puede tener un sueldo máximo de veintiséis mil nuevos soles (S/. 26,000.00) y por lo tanto nadie puede percibir un monto mayor a ese en el Estado (con algunas pocas excepciones de ley).

Entonces ¿Cómo es que ahora hay gente que puede ganar más que el presidente e incluso más que el monto comentado? Pues cuando nuestro “querido” Congreso de la República aprobó el presupuesto público del año 2014 mediante la Ley 30114, incluyo entre sus disposiciones complementarias finales la centésimo quinta que, oh casualidad sugerida por el ministerio de Economía y Finanzas (MEF), permite que aquellos  funcionarios(as)  mencionados en el último párrafo del artículo 52 de la ley SERVIR (los del aumento de sueldos del D.S. 023-2014-EF) estén exonerados de las prohibiciones de la Ley 28212, es decir, cualquiera de ellos(as) puede ganar más que el presidente. Resultado, ahora tenemos ministros que ganan el doble que el presidente y  40 veces el equivalente a una remuneración mínima vital (RMV) en un solo mes.  ¿No se dieron cuenta acaso en el Congreso de eso? ¿Simplemente lo dejaron pasar? La cosa es que para el MEF y para Castilla, hecha la ley, hecha la trampa.

¿Es incoherente este nuevo sueldo? Me genera cierta controversia. El promedio de sueldos de ministros tomando en cuenta 9 países de Sudamérica es de  US$ 6,845.00, superior incluso a lo que recibían en Perú hasta el mes de enero. Asimismo el grado de responsabilidad que tiene el cargo pues me parece que amerita un sueldo equivalente a lo que un muy buen profesional puede percibir en un puesto de alto rango en el sector privado.

¿Qué problemas veo? Pues varios obviamente. Primero que seguimos teniendo una RMV menor que el promedio de los mismos 9 países de Sudamérica tomados para el ejemplo del párrafo anterior (US$ 352.33 contra US$ 266.00 en Perú), por lo que el incremento a ministros(as) y otros(as) resulta casi ofensivo para un gran sector de la población.  Segundo ¿Qué tan coherente es un aumento así cuando el mismo MEF redujo el presupuesto para educación y agricultura, por poner solo dos ejemplos? Tercero ¿tienen todos los ministros el perfil técnico A1 y la experiencia de la que tanto habla el ministro Castilla? Cuarto ¿es coherente decir que con ese aumento se busca eficiencia y le pides lo mismo por ejemplo a maestros(as) que ganan 20 veces menos? Y estas son solo algunas de decenas de preguntas que podríamos hacer.

Para terminar solo comentar que como aún sigue vigente el Decreto Supremo 145-91-DF, promulgado durante la dictadura de Fujimori, el señor Cipriani recibirá el mismo sueldo que los ministros(as). Provecho cardenal.

miércoles, 15 de enero de 2014

Disparos de impunidad


El Código Penal habla en su artículo 20 acerca de la inimputabilidad y de aquellos casos en que las personas, personal de las Fuerza Armadas (FFAA) y de la Policía Nacional del Perú (PNP) están exentos de responsabilidad penal cuando ocurran casos que en algunas circunstancias pueden ser delitos. Este mismo artículo en su inciso 11 dice “El personal de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, que en el cumplimiento de su deber y en uso de sus armas en forma reglamentaria, cause lesiones o muerte”.  Es decir, aquella o aquel miembro de las FFAA o de la PNP que, cumpliendo su deber y/o en legítima defensa (Ley 27936) y acorde con los reglamentos existentes sobre el uso de las armas de uso oficial, cause lesiones o la muerte de alguien, no podrá ser penalmente responsabilizado de ello.

El días lunes 13 de enero del presente año, fue publicada en el diario oficial “El Peruano” la ley N° 30151. Dicha ley fue propuesta en el Congreso por el fujimorismo y aprobada con sus votos, los del nacionalismo, el PPC y Solidaridad Nacional y solo con los votos en contra de las y los congresistas del Frente Amplio, modifica el inciso 11 del artículo 20 del Código Penal quedando ahora del siguiente modo: “El personal de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú que, en el cumplimiento de su deber y en uso de sus armas u otro medio de defensa, cause lesiones o muerte”.

¿Qué significa eso? Primero, al ser eliminada la parte sobre el uso de armas según el reglamento se está  exonerando de responsabilidad penal el uso no reglamentario de estas, lo que generaría que el personal de las FFAA o de la PNP puede, a su propio juicio, hacer uso de ellas sin necesidad de tomar en cuenta las normas establecidas. La segunda modificación da carta libre para que sea usada como arma cualquiera no registrada, lo que prácticamente imposibilita su seguimiento en una investigación, o incluso se puede interpretar que se puede usar como arma cualquier tipo de objeto.

En un país que vive de manera permanente con escenarios de conflicto social latente, en el cual han muerto ya 29 civiles producto de la actuación de la policía nacional, en el cual el discurso de muchas personas es que los derechos humanos son impedimento para el buen trabajo de la policía y las FFA, lo que se está generando son mecanismos que pueden dar impunidad a crímenes que buscarían avalarse en dichas modificaciones. Basta recordar que aun antes de su modificación varios de los casos del llamado “Escuadrón de la muerte” de Trujillo fueron archivados amparándose justamente en el artículo e inciso en cuestión. Ahora eso podría darse de modo masivo. Estamos advertidos.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Ni triunfo ni fracaso


Pasado el proceso de revocatoria en Lima y con la pérdida de casi la totalidad de regidoras y regidores de izquierda se sabía que el siguiente paso, y tal cual manda la ley, era convocar a nuevas elecciones municipales parciales para elegir a 22 regidores(as) equivalente al número de revocados(as).

Para el nuevo proceso electoral desde la Confluencia por Lima (que agrupa a los partidos del Frente Amplio y colectivos de izquierda de Lima) muchas voces pidieron que se busque una alianza amplia en la cual estuviesen todos los partidos que apoyaron el “no” a la revocatoria. Desde la mayor parte de partidos de la Confluencia se evaluaba que era imposible repetir el mismo bloque que se logró en el “no” y se consideraba que no era conveniente intentar ninguna alianza, sobre todo con el PPC, pues era evidente que en la revocatoria habían decidido correr por su cuenta y que su única estrategia real era posicionarse. Tierra y Libertad puso su inscripción electoral al servicio de la Confluencia por Lima y es con esa inscripción que se dan los intentos de alianza electoral. Lamentablemente partidos como Somos Perú y Acción Popular declinan dicha alianza pues habían decidido ir solos en las nuevas elecciones. Era evidente que cada quien tenía como meta posicionar su “marca” y medir su fuerza rumbo a las elecciones del año 2014, como es válido en toda democracia que respetamos.  Los únicos que mantenían una actitud de alianza con la izquierda eran los del Partido Humanista Peruano. Dicha alianza fue descarta por amplia mayoría pues se considera que su líder Yehude Simon es uno de los posibles responsables políticos del “Baguazo” por haber sido primer ministro de Alan García cuando ocurrieron dichos sucesos. Así, la izquierda decidió ir a las elecciones con sus propias fuerzas, pero acompañada de organizaciones sociales que habían participado de la campaña del “no” y que confían en la actual gestión municipal encabezada por Susana Villarán.

Se participó y se obtuvo el 7.6% del voto válido. Se quedó en el sexto lugar de siete partidos participantes y se consiguió que dos regidores(as) de la lista, de 22 posibles, ocupen un cargo en el Concejo.

¿Es esto un fracaso? Si bien el resultado indudablemente no constituye un triunfo, si se toma en cuenta las condiciones en las que se participó, este no constituye un total fracaso. Se participó con el nombre “Tierra y Dignidad” que es el nombre que tiene Tierra y Libertad ante el JNE, nombre desconocido incluso por la propia militancia de izquierda y peor aún por la ciudadanía en general; fue complicado ligar la lista a la gestión municipal y a la continuidad de las reformas pues el nombre difícilmente era asociado a ellas; no se contó con medios económicos suficientes pues la campaña lamentablemente no atrajo mayor atención; la persona que encabezó la lista no era conocida ni mediática y podría decirse que en general la lista no lo era, lo que no necesariamente es una debilidad pero en un contexto electoral parece serlo; hubo muy poca participación o involucramiento de algunas personas más conocidas de la izquierda a través de los medios de comunicación; probablemente la militancia en general no participó de manera lo suficientemente activa.  Son probablemente estos los factores que llevaron a que se obtenga la votación mencionada y si bien varios de ellos podrían ser superados con nuevas estrategias, son los dos últimos los que podrían generar mayor preocupación pues atañen directamente a la propia militancia de los partidos del Frente Amplio y merecen una autocrítica y análisis de lo que llevo a que ello ocurra. No hubo consignas anti campaña, no hubo intentos de sabotaje y menos aún órdenes de no participar activamente. Quizá sí hizo falta mayor dirección en el tema de participación.

También hay cosas positivas que rescatar, comenzando por recordar que se lanzó una lista única de izquierda, una izquierda que a pesar de las discrepancias que se pueden tener, fue unida poniendo las coincidencias por delante así como la defensa de la actual gestión municipal metropolitana, superando así la experiencia del 2006 cuando fue dividida a las elecciones sacando entre 0.6% y 0.3% de votos.  Se participó con una lista con muchas y muchos jóvenes, colocándolos en lugares expectantes y en una cantidad mayor al porcentaje que exige la ley;  hubo mucha participación femenina e incluso la primera de la lista era mujer y en este caso también hubo una cantidad mayor a la que exige la ley para cada sexo y, yendo más allá, se respetó el mandato de posición en toda la lista; las posiciones de la lista fueron elegidas por la militancia en una elección primaria, abierta y universal, que si bien contó con pequeños errores es una primera experiencia que podrá ser mejorada para el futuro; se contó con la participación de representantes de la diversidad sexual reafirmando que su lucha también es una lucha de la izquierda; por último, todos los partidos estuvieron representados en la lista y se incluyó a líderes y lideresas de organizaciones sociales.

Hay que reconocer que hubo errores y esto debe de servir como lección para superarlos. Hay que rescatar las cosas positivas y seguir mejorándolas y de ese modo convertirse en una verdadera opción para Lima el 2014, y no solo para Lima, sino para todas las regiones y después caminar unidos hacia el 2016. Los resultados del 24 de noviembre son solo el punto de partida para lograrlo.